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lunes, 28 de abril de 2014

Semillas de Muérdago No 53: NECESIDAD DE SILENCIO Y CALMA

      La calma es nuestra naturaleza esencial. ¿Qué es la calma? Es el espacio interior o la conciencia donde las palabras de este artículo son asimiladas y se transforman en pensamientos. Sin esa conciencia, no habría percepción, no habrían pensamientos,  ni el mundo en que vivimos.

        Ud. es esa conciencia en forma de persona.
Cuando Ud. pierde contacto con su calma interior, pierde contacto consigo mismo. Cuando pierde ese contacto, permanece perdido en el mundo.

       La noción más íntima de sí mismo, de quien es Ud. no puede ser separada de la calma. Ella es, el YO SOY  más profundo que su nombre y su forma externa.
El equivalente al ruido externo es el ruido interno del pensamiento compulsivo. El equivalente al silencio externo es la calma interior.

     Siempre que haya silencio a su alrededor, escúchelo. Eso significa apenas percibirlo. Preste atención a el. Escuchar el silencio despierta la dimensión de la Calma que ya existe dentro de Ud., porque es solo a través de la calma que Ud. puede percibir el silencio.
Sienta, que cuando percibe el silencio a su alrededor, Ud. no está pensando. Esta consciente del silencio, pero no está pensando.

      Cuando Ud. percibe el silencio, se instala inmediatamente una calma alerta en su interior. Ud. está presente. En ese momento Ud. se libera de millares de años de condicionamiento humano colectivo.

      Mire para un árbol, una flor, una planta. Permita que su atención repose en ellas. Note como están calmas, profundamente enraizadas en el Ser. Deje que la naturaleza le enseñe lo que es la calma.

    Cuando Ud. mira un árbol y percibe la calma del árbol, Ud. también se a calma, ¡experimente!. Ud. se conecta al árbol en un nivel  mucho más profundo. Ud. siente Unidad con todo lo que percibe a través de la calma. Sentir Unidad con todas las cosas es Amor.
El silencio ayuda, pero Ud. no requiere de el para encontrar la calma. Así hubiera ruido cercano, Ud. puede percibir la calma por debajo del ruido,del espacio de donde emana el ruido. Ese es el espacio de percepción pura, de la propia consciencia.

       Ud. puede darse cuenta de esa percepción como si fuese el telón de fondo de todo lo que sus sentidos aprenden, así como de sus pensamientos. Darse cuenta de esa percepción es el inicio de la calma interior.

      Cualquier ruido perturbador  puede ser útil igual que el silencio. ¿De qué forma? Aboliendo su resistencia interior al ruido, dejando ser como es. Esa aceptación también lo lleva a Ud. al reino de la Paz interior que es la calma.

       Siempre que Ud. acepta profundamente el momento como es     --cualquiera sea su forma--, Ud. experimenta la calma y permanece en Paz. Preste atención a los intervalos  --el intervalo entre dos pensamientos--, el corto y silencioso espacio entre dos palabras y frases en una conversación, entre las notas de un piano o de una flauta ó el intervalo entre la inspiración y la expiración.

      Cuando Ud. presta atención a esos intervalos, la percepción de “alguna cosa” se torna apenas percepción. Dentro de Ud. surge la consciencia pura desprovista de cualquier forma. Ud. entonces deja de identificarse con la forma.

      La verdadera inteligencia actúa silenciosamente. La calma es el lugar donde la creatividad y la solución a los problemas son encontrados.
¿Será que la calma y el silencio son apenas la ausencia de ruido y de contenido? No, la calma y el silencio son la propia inteligencia, la consciencia básica de la cual provienen todas las formas de vida. La forma de vida que Ud. piensa que es, viene de esa consciencia y es sustentada por ella.

      Esa consciencia es la esencia de las galaxias más complejas y de las hojas más simples. Es la esencia de todas las flores, árboles, pájaros y demás formas de vida.
La calma es la única cosa en el mundo que no tiene forma. La verdad, ella no es una cosa ni pertenece a este mundo.

    Cuando Ud. mira en un estado de calma para un árbol o a una persona, ¿Quién esta mirando? Es algo más profundo que Ud.; La consciencia esta mirando a su propia creación.
La biblia dice que Dios creó el mundo y vio que era bueno, es eso que Ud. ve cuando observa en un estado de calma, sin pensar en nada.

      ¿Ud. cree que  necesita saber más cosas de las que ya sabe?,  ¿Ud. cree que el mundo se salvará si acumulamos más informaciones, si los computadores se volvieran más rápidos y eficientes o si hicieran más búsquedas intelectuales o científicas? Lo que la humanidad requiere hoy en día es de más sabiduría para vivir en Paz.

    Pero, ¿Qué es sabiduría y donde puede ser encontrada? La sabiduría viene de la capacidad de mantener la calma y el silencio interior. Vea y escuche apenas. No es necesario NADA más que eso. Mantener la calma, mirando y oyendo, activa la inteligencia que ya existe dentro de Ud. Permita que la calma interior oriente sus palabras y acciones.



jueves, 13 de febrero de 2014

Semillas de Muérdago No 52: PARA ENTENDER LAS PÉRDIDAS Y LA MUERTE


      La muerte es un tema que a pocos les gusta abordar, y es que en el fondo es un tipo de pérdida, Una linda metáfora al respecto sucede en un bosque virgen, donde nunca  llegó el hombre, veremos mucho verde, muchas plantas brotando, pero también encontramos árboles caídos, troncos deteriorándose, hojas podridas y a cada paso materia en descomposición. Para  donde se quiera ver vamos a encontrar vida y muerte.

      Si prestamos atención, vamos a descubrir que el tronco del árbol en descomposición  y las hojas pudriéndose no solo dan origen a una nueva vida si no que están llenos de vida. Hay microorganismos en acción. Las moléculas están reorganizándose. En consecuencia, no hay muerte en ningún lugar del bosque. A penas hay una transformación de la vida.

¿Qué es lo que podemos aprender con esto?

     Aprendemos que la muerte no es lo contrario a la vida. La VIDA no tiene opuesto. Lo opuesto de la muerte es el nacimiento. La vida es eterna.

      Si Ud. sufre una gran pérdida – sea de un bien material, una enfermedad grave o la muerte de una persona amada, la pérdida de una parte de su cuerpo, de su reputación, del empleo,  no ser promovido en el trabajo o la separación o fin de un relacionamiento amoroso -  alguna cosa dentro de Ud. muere. Se siente disminuido en la idea que tenía de si mismo. Puede ocurrir una cierta desorientación. “Sin ese cargo o salario en la empresa, ¿Quién soy yo?”
Perder algo en concreto que Ud. identificó  inconscientemente  como suyo puede ser una experiencia muy dolorosa. Es como si se abriera un hueco vacío en su existencia.

     Cuando esto ocurre, no niegue o ignore el dolor y la tristeza que siente, acéptelos. Cuidado, porque la mente tiene la tendencia a construir una historia en torno a la pérdida  - una historia en la que Ud. hace el papel de víctima-.  Miedo, rabia, resentimiento y pena de si mismo, son emociones que acompañan al papel de víctima. Preste también atención a lo que está detrás de esas emociones, así como a la historia que su mente creó: aquella sensación de vacío. ¿Ud. es capaz de soportar y aceptar esa extraña sensación de vacío?  Si es capaz de encarar el vacío de frente, tal vez  descubra que el vacío deja de asustar. Y puede sorprenderse al descubrir que hay PAZ emanando de el.

      Siempre que alguien muere, siempre que una forma de vida se extingue, Dios  -aquél que no tiene forma ni se manifiesta -  brilla en el espacio dejado por la forma que acabó. Es por eso que la muerte es lo más sagrado que tiene la vida. Es por eso también que la Paz de Dios puede llegar a Ud. a través de la contemplación y aceptación de la muerte.

     Cada pérdida,  accidente o desastre tiene una dimensión potencialmente redentora que nosotros generalmente no somos capaces de percibir.

     El enorme shock que causa la inminencia de una muerte totalmente inesperada puede forzar a su conciencia a perder completamente su identificación con la forma física. En los pocos momentos que anteceden a la muerte física, y a medida que esta muriendo, Ud. tiene una experiencia de si mismo como una consciencia libre de forma. De repente no existe mas miedo, apenas paz y la impresión de que “todo esta bien, normal” y que la muerte es apenas una forma que se está disolviendo. Entonces, la muerte es sentida como ilusoria  - tan ilusoria como la forma física que Ud. identificaba  como si mismo-.

    La muerte no es una anomalía ni la cosa más terrible que puede suceder, conforme la cultura occidental nos quiere hacer creer. La muerte es la cosa más natural del mundo, tan natural como su otro extremo  - el nacimiento -  y tan inseparable a la vida como el. Recuerde de esto cuando se encuentre al lado de una persona a punto de morir. Es un privilegio y un acto sagrado estar presente en la muerte de una persona, dando testimonio o acompañándolo.


     Cuando Ud. acompaña a una persona que esta muriendo, no niegue cualquier aspecto de esa experiencia, No niegue lo que esta sucediendo ni lo que está sintiendo. Reconocer que Ud. no puede hacer nada, tal vez le de una sensación de desamparo, tristeza o rabia. Acepte lo que siente. Después siga adelante: acepte que NO HAY nada que Ud. pueda hacer  - acepte eso completamente-. No es Ud. quien controla esos misterios. Entréguese profundamente a cada aspecto de esa experiencia, entréguese a sus sentimientos, así como al dolor y a la inconformidad que la persona que muere pueda estar sintiendo. Su entrega y la calma  van ayudar mucho a esa persona y facilitar su transición. Si fuesen necesarias algunas palabras, ellas vendrán del silencio que existe dentro de Ud. Pero serán secundarias.  Con el silencio viene la  bendición: LA PAZ ETERNA.

basado en el libro EL PODER DEL AHORA  de Eckhart Tolle

jueves, 30 de enero de 2014

Semillas de Muérdago No. 51: Aprenda a estar PRESENTE y ALERTA permanentemente.



“Ud. puede vivir toda su vida hasta el final y conocer mucho más de otras personas que de Ud. mismo” –Beryl Markham

      ¿Quién soy yo? Para responder a esta pregunta tan importante en la vida de todo ser humano, primero debemos aprender a estar alertas y vigilantes sobre nuestros pensamientos y actitudes. Debemos PARAR y PONER MUCHA ATENCIÓN a cada uno de los actos, palabras y pensamientos que generamos, por más insignificantes e intrascendentes que parezcan, solo así podremos vivir intensamente el MOMENTO PRESENTE, sin dar espacio al futuro o  pasado, esto nos permitirá vivir una vida plena, gratificante y mucho más feliz.

      Nuestra cultura  nos enseña a actuar en base a  hábitos y creencias que desde el hogar y la escuela los asimilamos y les otorgamos gran valor en todas las situaciones de nuestra vida adulta, sin ni siquiera cuestionarlos. Esto nos tiene presos y encasillados a actuar en forma de patrones fácilmente previsibles. Estos patrones de comportamiento previsibles y rutinarios, muchas veces terminan siendo serios obstáculos para el desarrollo equilibrado de nuestro ser en la fase adulta, generando una vida infeliz y mediocre.

      Cuando detectamos algún patrón de comportamiento previamente somos inconscientes del mismo, pero luego que nos damos cuenta de las limitaciones e implicancias que ocasionan, podemos ESCOGER otras actitudes diferentes si así lo deseamos. Cuando estamos ALERTAS aparece la opción de ELEGIR  y con la elección ganamos la verdadera LIBERTAD de acción para actuar por cuenta propia, sin la interferencia de gurús en el nivel espiritual o de profesionales del comportamiento en el nivel sicológico.

      Estar presente y alerta  de nuestros actos, pensamientos y palabras en cada instante de nuestras vidas es como si tuviéramos un “observador” permanente conocido como nuestro auténtico Ser interior, el cual  mantiene estrecha relación con la energía divina del Universo, garantizando que nuestros actos sean los más sabios y favorables en esos momentos.

      Ser auténtico literalmente,  es ser el propio autor de su vida… descubrir su propia energía nativa y sus más caros deseos, para luego encontrar su propia forma de actuar y conseguirlos.

“El autoconocimiento es el gran poder a través del cual comprendemos y controlamos nuestras vidas” – Vernon Howard


martes, 17 de diciembre de 2013

Semillas de Muérdago No 50: NIVELES DE CONSCIENCIA


          Como en toda sociedad moderna y democrática,  participamos continuamente en elecciones para “escoger” a los líderes que dirigirán los destinos de nuestros países o comunidades en los próximos años y como normalmente sucede en esas circunstancias, se respira una atmósfera de incertidumbre, escepticismo e incredulidad en la eficacia, eficiencia y honestidad de los  candidatos. Nuestras sociedades perdieron la confianza en los políticos, por el abuso de poder, la corrupción moral y económica a la que somos sometidos en razón del sistema democrático distorsionado que construimos.

             Muy a menudo aparecen “líderes políticos”, intelectuales, periodistas y formadores de opinión esforzándose por descubrir o importar “recetas” que remedien la gravísima situación  que vivimos. Al final de varios intentos frustrados para aliviar este estado de cosas, llegamos a la conclusión conformista de que nuestro sistema democrático actual es el  mal menor de todos los otros sistemas políticos que ya experimentamos en el pasado, resignándonos  al conformismo, a la inacción y falta de participación política de las grandes mayorías. Los Politólogos, congresistas, sociólogos y estudiosos de la materia, todavía no consiguen visualizar la verdadera causa de la caótica situación en que vive nuestra sociedad. El Estado  aún  no puede integrar   a los grandes grupos sociales que viven  excluidos de las condiciones básicas de vida que necesita todo ser humano para su desarrollo armónico y equilibrado. Las teorías, críticas, sugerencias y recomendaciones para solucionar nuestros grandes problemas se orientan más a las formas: normas, leyes  e infraestructura material y no a la esencia misma del origen y fin supremo de toda sociedad civilizada, que es el propio hombre  con sus peculiares y asombrosas características, complejas, egoístas e imprevisibles.

          El ciudadano o ciudadana que asume o pretende ejercer el poder otorgado por sus compatriotas  a través de las urnas para dirigir los destinos de una colectividad,  debería exigirse a sí mismo tener un nivel de conciencia que garantice que cada uno de sus actos en el ejercicio de sus funciones públicas  sean en provecho exclusivo de quienes van a representar, es decir de TODA la sociedad sin excepciones. En medio de la crítica realidad social  en que vivimos, felizmente el Coaching todavía consigue confiar en  uno de los grandes descubrimientos de nuestra actual generación. Nos referimos  a la capacidad de CAMBIO que todos tenemos en estado latente, el hombre sí puede cambiar radicalmente su vida pública y privada, simplemente alterando los hábitos y actitudes perniciosos de su mente.

         Ser o estar consciente de algo es darse cuenta de las causas y consecuencias de nuestros actos,  aquí es donde aparece la perspectiva de los niveles de consciencia que cada uno de nosotros podemos observar fácilmente en nuestras actitudes.

  • No consciencia: instintiva y seguidora
  • Sub consciencia: habitual, robótica, reactiva
  • Consciencia: atenta, inteligente, conceptual, reflexiva
  • Supra consciencia: intuitiva, orientadora, verdadera, amorosa y universal.

      Estos niveles reflejan claramente en que márgenes de consciencia Ud. se mueve habitualmente durante el día y en cada uno de sus actos. Cuando usamos nuestras mentes en un nivel de consciencia más elevado   facilitamos la abertura de nuestra supra consciencia, que es el nivel al cual deberíamos  esforzarnos en llegar todos los seres humanos y en especial los  candidatos a ejercer el poder político en provecho de las grandes mayorías de la sociedad. Saber  utilizar nuestra mente consciente para dirigir a la mente subconsciente permite entrar en comunicación y armonía con la mente universal, ese es el secreto del poder personal que todos tenemos y que todo lo puede, es decir alcanzar El Bien Común y el propio. Piense y medite profundamente en estas palabras, me temo que no tenemos otra salida.


jueves, 5 de diciembre de 2013

Semillas de Muérdago No 49: ACEPTACIÓN Y ENTREGA


          Cuando nos rendimos a aquello que ES, volvemos a estar enteramente presentes, el pasado o futuro dejan de tener algún tipo de fuerza. La región del SER, que había sido cubierta por la mente, se abre. De repente surge una gran serenidad dentro de Ud., una inmensa sensación de paz. Y dentro de esa sensación de Paz eterna existe una gran alegría. Y dentro de esa alegría existe amor. Y allí en el fondo está lo sagrado, lo inmensurable, lo que no puede ser nombrado ni descrito. Dios.

          En nuestras vidas, inevitablemente existen ciclos de éxito, cuando todo va muy bien a pedido de boca, pero también existen ciclos de fracaso y pérdidas, cuando los acontecimientos no tienen buenos resultados, conforme lo deseamos. Tenemos que permitir que ambos ciclos  acontezcan y terminen, dando espacio para que nuevas cosas sucedan o se transformen.

      Si nos apegamos a las situaciones actuales y ofrecemos resistencia a los acontecimientos, significa que estamos recusándonos a acompañar el flujo natural de la vida. Es necesario que las cosas acaben, para que nuevas cosas se manifiesten. Un ciclo no puede existir sin el otro. El ciclo descendente es absolutamente esencial para su realización espiritual. Ud. tiene que haber cometido un grave error, o pasado por alguna pérdida profunda, o por algún sufrimiento para ser conducido  casi que por fuerza a la dimensión espiritual. O tal vez su éxito inicial en la vida se  volvió vacío  y sin sentido, transformándose en un fracaso.

          El fracaso está siempre embutido en el éxito, así como el éxito está siempre encubierto por el fracaso. En el mundo de las “formas”, todas las personas “fracasan” más temprano o más tarde, y toda conquista termina en derrota. Todas las formas son temporales.
La mente no consigue aceptar cuando una situación a la cual se apegó cambia o desaparece. Ella va a resistir al cambio. Es casi como si un miembro de su cuerpo estuviese siendo arrancado. Eso significa que la felicidad y la infelicidad son en verdad, una sola cosa. Solamente la ilusión del tiempo los separa.

          En cuanto la mente juzgue una circunstancia cualquiera como “buena”, sea esta: su cargo actual, papel social, una propiedad, sus relaciones, un lugar o nuestro propio cuerpo físico;  la mente se apegará e identificará con ella. Eso le hará sentirse bien en relación a sí mismo y puede tornarse parte de quien es Ud. o piensa que es.

         Pero nada dura mucho en esa dimensión, donde las marcas del tiempo y el óxido devoran todo. Todo acaba o se transforma: la misma condición que era buena en el pasado, de repente se vuelve ruin en la actualidad. La misma condición que le hacía feliz, ahora le hace infeliz. La prosperidad de hoy se torna en el consumismo vacío del mañana. El casamiento feliz y la luna de miel se transforman en divorcio infeliz o en una convivencia infeliz.

          Lo mismo sucede con nuestras relaciones de pareja, amigos, familiares y otros, donde a menos que no acceda a la frecuencia consciente de  su propia presencia, todas sus relaciones, especialmente las más íntimas, van a presentar defectos profundos. Durante un buen tiempo, pueden dar la impresión  de ser perfectos, como cuando estamos apasionados. Pero invariablemente, esa aparente perfección  acaba destruida por discusiones, conflictos, insatisfacciones, que van  hasta la violencia física y emocional con mayor frecuencia.

        Si en sus relaciones personales Ud. experimentó tanto el “amor” como su opuesto – la agresión y violencia, etc.- sea sincero en reconocerlo. Entonces, es probable que Ud. este confundiendo la dependencia y el apego del ego  con el AMOR. No se puede amar a alguien en un momento y atacar a esa misma persona en el momento siguiente. El verdadero amor no tiene opuesto. Si su “amor” tiene opuesto, entonces no es amor, pero sí una gran necesidad de su ego de obtener un sentido más profundo y mas completo que el de su propio YO interior, una necesidad que la otra persona llena temporalmente.

         Ante todo este panorama cotidiano  de nuestra sociedad, donde la frustración, depresión, dolor y sufrimiento que nuestra propia mente  crea, a través del ego, que se coloca al comando de nuestro SER, existen buenas noticias de sanación, para transformar todo ese dolor y sufrimiento en Iluminación siguiendo una práctica espiritual.

           La entrega es la aceptación interior de aquello que ES, sin ninguna condición. Estamos hablando de su VIDA, en este momento y no sobre las condiciones o circunstancias de su vida, no de aquello que se llama situación de vida.

        El dolor y sufrimiento son parte de nuestra situación de vida, la misma que tiene un pasado y un futuro. El pasado y el futuro forman un continuo sin interrupción, a menos que el poder redentor del Ahora sea activado, a través de nuestra Presencia consciente. Como Ud. sabe debajo de las diversas condiciones que constituyen nuestra situación de vida que existen en el tiempo, hay algo más profundo, más esencial: Su Vida, su propio Ser dentro del eterno Ahora.

       La iluminación, escogida conscientemente significa abandonar nuestros apegos al pasado, al futuro, a las formas y hacer del Ahora el punto principal de nuestra vida, así de simple. Significa escoger permanentemente el estado de PRESENCIA y no del tiempo. Significa decir si, a aquello que ES. Ud. no necesita sufrir más. ¿Cuánto tiempo más necesita Ud. para escoger entre el tiempo y el Ahora?


miércoles, 30 de octubre de 2013

Semillas de Muérdago No 48: DISOLVIENDO NUESTRA INCONSCIENCIA

      Es muy importante colocar  mas consciencia en su vida cotidiana, en las situaciones más comunes, cuando todo parece estar “normal”, de esta forma  aumenta el  poder de su PRESENCIA,  que crea un campo energético de alta frecuencia a su alrededor, donde ninguna negatividad, discordia, o violencia puede penetrar en ese campo energético y sobrevivir, de la misma  forma que la oscuridad no consigue sobrevivir a la presencia de la Luz.

    Habitúese a monitorear su estado mental y emocional  auto observándose. “¿Estoy sintiéndome bien en este momento?”, es una buena pregunta que Ud. debería hacerse muy seguido. O también puede preguntarse: “¿Qué me está sucediendo en este exacto momento?”No responda luego a esas preguntas. Direccione su atención para su interior. “Mire” para adentro de Ud. ¿Qué tipo de pensamientos está produciendo su mente?, ¿Qué es lo que Ud. siente?, Dirija su atención para su cuerpo. ¿Existe alguna tensión? Cuando Ud. sienta alguna incomodidad, un ruido de fondo estático, verifique que argumentos Ud. está usando para evitar, resistir o negar a la vida, al AHORA.

      Donde quiera que se encuentre, esté allí por entero. ¿Está Ud. sufriendo de estrés?, piensa más en el futuro que en el momento presente.  El ahora  está siendo reducido a un medio para llegar al futuro. El estrés es causado por  estar “aquí” a pesar de querer estar “allá”, o por estar en el presente deseando estar en el futuro. Esta es una división que divide a la persona por dentro.

      ¿El pasado toma una gran parte de su atención?, frecuentemente, ¿Ud. habla o piensa sobre el pasado, tanto de forma positiva como negativa?, ¿Las grandes cosas que Ud. conquistó, sus experiencias y aventuras, o las cosas horrorosas que le sucedieron  o  tal vez Ud. las hizo a alguien?

   ¿Es posible que sus procesos de pensamiento estén generando culpa, orgullo, resentimiento, rabia, arrepentimiento o auto piedad? Si fuese así, Ud. no solo está dando más fuerza al falso yo interior  y ayudando a acelerar el proceso de envejecimiento de su cuerpo a través de la creación de un cúmulo de pasado en su psique. Constate eso por si mismo, observando a las personas que tienen una fuerte tendencia a apegarse al pasado.

Muera para el pasado a todo instante, Ud. no necesita del pasado. Refiérase a el, tan solo cuando sea totalmente relevante para los casos prácticos de su vida. Cuando  aparezcan “problemas” en sus divagaciones en el pasado o en el futuro, recuerde que Ud. solo tiene poder para enfrentarlos AHORA y que jamás puede enfrentar al futuro o resolver el pasado. La solución, la respuesta correcta, la actitud correcta estarán a su disposición cuando Ud. los necesite y no antes ni después.

      Del mismo modo, la belleza nace de la serenidad de su presencia. La presencia es necesaria para tomar consciencia de la belleza, majestuosidad y el aspecto sagrado de la naturaleza. ¿Alguna vez Ud. ya contempló el espacio infinito de una noche clara y estrellada en medio de una calma absoluta e increíble?,  ¿ya escuchó de verdad el sonido de un riachuelo que atraviesa las montañas? Para percibir todo eso,  la mente tiene que encontrarse serena y tiene que despejarse por un momento de su bagaje personal de problemas, del pasado y del futuro y también de sus conocimientos, de lo contrario Ud. mirará y no verá, oirá pero no escuchará. Estar totalmente presente es fundamental.

      La clave para estar presente y en conexión con su cuerpo interior, es sentirlo en todo momento. Esta práctica debe realizarse continuamente para transformar su vida. Cuanto más consciencia direccionamos a nuestro cuerpo interior,  gran cantidad de energía de alta  frecuencia aparecerá, así como   la luz de una lámpara brilla más cuando giramos el botón dimmer   aumentando el flujo de electricidad. En este nivel de energía más elevado, la negatividad deja de afectarnos y aparece la tendencia de atraer nuevas circunstancias que reflejan esa alta frecuencia.

      Cuando Ud. necesite usar su mente para un propósito específico, úsela junto con su cuerpo interior. De ese modo,  si fuese necesario una respuesta, una solución o una idea creativa, pare de pensar por un momento y foque su atención en su campo de energía interior. Tome consciencia de la serenidad. Cuando Ud. vuelva al pensamiento, este será nuevo y creativo. En cualquier actividad mental, habitúese a ir y venir de  minuto en minuto a ese campo interior. Entre cada pensamiento, una especie de escucha interior, una serenidad interior aparecerá.

      Deje que su respiración lo conduzca dentro de su cuerpo, concentrando su atención al movimiento respiratorio. Tomar consciencia de su respiración, ya es una meditación poderosa, que lo colocará  poco a poco en contacto con el íntimo de su cuerpo. Observe atentamente su respiración, como el aire entra y sale de su cuerpo. Respire y sienta el abdomen inflarse y contraerse levemente en cada inspiración y expiración. Concéntrese.
Si Ud. tuviera dificultad para visualizar, cierre los ojos y véase en  medio de la luz, o dentro de un mar de consciencia. Luego respire dentro de esa luz. Sienta esa substancia luminosa llenando todo su cuerpo, tornándolo luminoso. Poco a poco piense en esa sensación. No se fije en ninguna imagen visual.  Ahora está Ud. dentro de su cuerpo. Ud. accedió al Poder del Ahora.



domingo, 29 de septiembre de 2013

Semillas de Muérdago No 47: ¿PROBLEMAS?, UNA ILUSIÓN DE LA MENTE


       Si Ud. concentra toda su atención en el Ahora, en lo que está haciendo y desea verificar cuales son sus problemas en este exacto momento. No obtendrá respuesta alguna, porque es imposible tener problemas cuando toda su atención está por completo en el Ahora. Tal vez exista alguna “situación” que Ud. necesite resolver o aceptar. ¿Porqué transformar eso en un problema?

      La mente inconscientemente, adora problemas porque ellos pueden ser de varios tipos. Eso es anormal y enfermizo. La palabra “problema” significa que estamos enfrentando mentalmente a  una situación, sin que exista un propósito real o una posibilidad de actuar en el momento, y también que estamos haciendo de ella una parte de nuestro sentido de Yo Interno. Nos envolvemos tanto con nuestra “situación de vida” que perdemos el sentido real de la vida, o del Ser. O estamos sobrecargando la mente con el peso insano de una centena de cosas que solo resolveremos  en el futuro, en vez de focalizar nuestra atención sobre una cosa concreta que podemos hacer ahora, en este momento.

       Cuando creamos un problema, creamos sufrimiento. Por eso es necesario tomar una decisión simple: No importa lo que suceda, no voy a crear para mi más sufrimiento ni problemas.

      Es una elección simple pero radical. Nadie hace una elección de ese tipo a menos que se encuentre sofocado por el sufrimiento.   No se consigue llevar  adelante una decisión de ese tipo sin  confiar en el Poder del Ahora. Si Ud. no crea más sufrimiento para si mismo, tampoco estará creando para los demás. De este modo dejará de contaminar  nuestro planeta, a las personas de su entorno, su propio espacio interior y la psique humana colectiva con la negatividad de la creación de problemas.

      En caso de aparecer una situación a la cual tenga que enfrentar ahora mismo, su acción va a ser más clara y objetiva, si consigue percibir el momento presente. Tendrá más posibilidades de tener éxito y no será una reacción procedente del condicionamiento de su mente con el pasado o futuro, pero sí, una respuesta intuitiva a la situación. En situaciones en que la mente condicionada por el tiempo habría reaccionado, Ud. va a constatar ser más eficaz  el NO hacer nada. Solamente céntrese en el Ahora.

     Y para demostrar que Ud. se deja dominar por el tiempo psicológico creando problemas a sí mismo, experimente este criterio simple. Pregúntese: ¿Existe alegría, naturalidad y liviandad  en lo que estoy haciendo?  Si no existiera, es porque el tiempo esta encubriendo el Momento Presente y Ud. esta percibiendo la vida como una carga o una lucha.

      La ausencia de alegría, naturalidad o liviandad en lo que estamos haciendo no significa necesariamente que necesitemos cambiar lo que estamos haciendo. Tal vez baste solo cambiar el como. El “COMO” es siempre más importante que el “QUE”  estoy haciendo. Verifique si Ud. puede dar mucho más atención al Hacer en lugar de los Resultados deseados a través del Hacer. Dé su total atención para lo que el momento le apresenta. Eso implica que Ud. aceptó completamente lo que ES, porque no se puede dar atención completa a alguna cosa y al mismo tiempo, resistirse a ella.

      Al respetar el momento presente, toda la lucha e infelicidad se disuelven, y la vida comienza a fluir con alegría y naturalidad. Al actuar con la consciencia del momento presente, todo lo que hagamos tendrá  un sentido de calidad, cuidado y amor; así sea una acción  muy  simple.

      No se preocupe con el resultado de su acción, basta dar atención a la acción en sí. El resultado surgirá espontáneamente. Esa es una valiosa práctica espiritual. Cuando cada célula de nuestro cuerpo está tan presente, que vibran con la vida, y cuando conseguimos sentir esa vida a cada momento (sea cual sea) con la alegría del Ser, podemos decir que estamos libres del tiempo. Librarse del tiempo es librarse de la necesidad psicológica tanto del pasado como del futuro, Eso representa la TRANSFORMACIÓN MÁS PROFUNDA DE LA CONSCIENCIA que Ud. pueda imaginar.
Después de los primeros destellos  del estado atemporal de la consciencia, pasamos a vivir en un vaivén entre la dimensión del tiempo y la presencia. Primero Ud. comienza a percibir que su atención está raramente en el Ahora. Saber que Ud. NO está presente ya es un gran avance. Saber simplemente eso, ya es Presencia, a pesar que al inicio esto suceda por espacio de  pocos segundos en el tiempo del reloj, antes de desaparecer nuevamente.

      Después, con una mayor frecuencia, Ud. consigue dirigir el foco de su consciencia para el momento presente, y no para el pasado o el futuro. Todas las veces que Ud. percibe que perdió el Ahora, percibirá ser capaz de permanecer en él por períodos cada vez más prolongados en la perspectiva externa del tiempo del reloj.

      Por lo tanto; antes de ser capaces de establecernos con firmeza en el estado de Presencia, oscilamos periódicamente, de un lado para el otro, entre la consciencia y la inconsciencia, entre el estado de Presencia y el estado de identificación con la mente. Perdemos el Ahora varias veces, pero retornamos a él. Por fin, la Presencia del Ser (de nuestro Ser Interno) se torna un estado predominante, lleno de paz, alegría y entusiasmo natural por la vida, ese es el fin supremo de toda práctica espiritual real y verdadera que nos permitirá tener una auténtica Vida plena y feliz.


lunes, 9 de septiembre de 2013

Semillas de Muérdago No 46: LIBERÁNDOSE DEL TIEMPO SICOLÓGICO




      En los artículos anteriores de este ciclo de crecimiento espiritual, vimos que a nuestra mente normalmente le gusta “volar” en el pasado o en el futuro (denominados como  tiempo sicológico), que no nos permite centrar nuestra atención a lo que estamos haciendo exactamente en este momento, “Aquí y Ahora”, creando por lo tanto una bola de nieve de pensamientos continuos, involuntarios y compulsivos, que van a provocar  ansiedad y muchas veces sufrimiento en la persona que no consigue librarse de ese esquema del tiempo psicológico. 

      Veamos por tanto; ¿Cómo se produce esa enfermedad y sufrimiento? El hecho de siempre estar pensando en el futuro, en los problemas que todavía no llegaron, crea sufrimiento y agonía. Al estar continuamente recordando hechos del pasado sean estos buenos recuerdos y peor todavía si son  ingratos, eso niega el momento presente, único momento donde podemos aplicar todo nuestro poder y energía para sentir el placer de la vida, la felicidad. Así, podemos observar que el proceso de pensamiento involuntario y compulsivo, esconde la  verdadera naturaleza y esencia de nuestro SER interior (que es atemporal y eterno). Ese tipo de pensamiento nos quita  “tiempo” importantísimo para dar atención a lo que estamos haciendo en este exacto momento. 

      Entiendo que el tiempo es importante en la vida cotidiana, del mundo físico en que vivimos, por lo tanto; debemos aprender a usar ese “tiempo del reloj” para los fines prácticos de la vida, para cumplir una cita con el dentista, para recordar el cumpleaños de una persona querida, para cumplir con el pago de una deuda, etc. Pero debemos también aprender a regresar inmediatamente a percibir el momento presente y actual, tan luego que los asuntos prácticos hayan sido resueltos. Así no habrá acumulación de “tiempo psicológico”, que es la identificación con el pasado y una proyección compulsiva hacia el futuro.

      Tal vez sea difícil reconocer que el tiempo es la causa de nuestro sufrimiento y problemas. Creemos que ellos son causados por situaciones específicas que suceden en nuestras vidas, efectivamente eso es verdad desde un punto de vista convencional. Pero si  no nos enfrentamos con la disfunción básica de la mente (el apego al pasado y al futuro y la negación del momento presente), los problemas solo mudarán de figura.
Si todos nuestros problemas o causas identificadas de sufrimiento e infelicidad, fueran “milagrosamente” solucionadas el día de hoy, sin aprender a ser más presentes y conscientes; luego nos veríamos envueltos en otra serie de problemas y causas de sufrimiento muy semejantes a las anteriores, como una sombra que nos sigue a donde quiera que vayamos. En último análisis, el único problema es la propia mente, limitada por el tiempo sicológico, que niega el momento presente. No hay salvación dentro del tiempo, Ud. no puede liberarse en el futuro.

      La presencia es la clave para la libertad, por lo tanto Ud. solo  puede ser libre AHORA, en este momento; porque permite que nuestra vida sea una aventura, con capacidad de sorprenderse de las cosas más simples, de admirar las flores en el camino, de percibir la alegría, belleza y el milagro de la vida a cada instante en que vivimos y que se revela en todo lo que tenemos a nuestro alrededor.  Por lo tanto el único lugar donde puede ocurrir un cambio verdadero para tener una vida sin sufrimiento e infelicidad, esta donde el pasado puede disolverse, es decir en el  Ahora. Aprendamos a vivir, sentir y aceptar con alegría el momento presente, sea cual sea su naturaleza.