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jueves, 11 de septiembre de 2014

Semillas de Muérdago No. 55: EL FIN DEL SUFRIMIENTO II




     Cuando Ud. estuviera sufriendo, cuando estuviera infeliz, quédese totalmente con el Ahora. La infelicidad y los problemas no consiguen sobrevivir al Ahora, al Presente, ¡experimente!

      El sufrimiento comienza cuando Ud. clasifica o rotula una situación de “indeseable” o “mala”. Ud. se ofende con alguna situación y esa ofensa despierta el ego que reacciona.
Clasificar o rotular es un comportamiento común, pero también es un hábito que bien puede ser descartado o cambiado. Comience procurando “no rotular” los pequeños acontecimientos. Si Ud. perdió el avión, su equipo favorito de futbol perdió, se tropezó y quebró una taza de café, se resbaló y cayó en el barro  --¿Será Ud. capaz de contenerse y no rotular el hecho como ruin y desastroso?, ¿Es capaz de aceptar la “situación” tal como se presenta en aquél momento?--

      Rotular alguna cosa o evento como malo o ruin provoca una tensión emocional. Si Ud. deja que las cosas existan sin clasificarlas, Ud. pasa a tener un enorme poder. La tensión emocional lo separa de ese poder, que es el propio poder de la vida. Vaya más allá del bien o el mal tratando de no clasificar o dar un juicio de valor a las cosas como buenas o malas. Cuando controlamos el hábito de rotular y clasificar, el Poder del Universo nos invade. Cuando nos relacionamos con las experiencias procurando no reaccionar, lo que antes llamaríamos de “malo” cambia rápidamente a través del poder de la propia vida.

      Observe lo que sucede cuando, en vez de clasificar algo como “malo”, Ud. ACEPTA y dice un “Si” interno, dejando que la experiencia sea tal como es.
Cualquiera que sea su situación, ¿Cómo es que Ud. se sentiría si la aceptase como ella es --exactamente Ahora--?
Existen muchas formas sutiles y menos sutiles de sufrimiento, tan “normales” que no se acostumbra considerarlas como sufrimiento, y pueden hasta parecer satisfactorias para el ego. Algunas de ellas son: irritación, impaciencia, rabia, enfrentamiento, resentimiento, reclamo. Ud. puede aprender a reconocer todas esas formas de sufrimiento a la hora que ocurren y decir para si mismo: “Estoy creando un sufrimiento para mi”.

      Si Ud. tiene el hábito de crear sufrimiento para si mismo, debe estar creando también para las otras personas “queridas” de su entorno cotidiano. Para eliminar esos hábitos mentales inconscientes, basta  tomar control de ellos, percibiéndolos apenas aparezcan.
Es imposible estar al mismo tiempo consciente y creando sufrimiento para si mismo.
El milagro es entender lo siguiente: Por detrás de cada situación, persona o cosa que parezca “mala” o “perversa” esta contenido un bien profundo. Este bien se revela a Ud. –interna o externamente--cuando Ud. acepta la situación tal como es o se presenta.
“No resista al mal” es una de las mas grandes verdades de la humanidad.

Un diálogo con su Ser Superior sería:
“Acepte lo que es”
-       “No puedo. Yo me siento agitado e irritado por causa de ello”
“Entonces, acepte lo que es”
-       “¿Aceptar que estoy agitado e irritado?, ¿Aceptar que no consigo aceptar?”
“Eso mismo. Acepte su propia no aceptación. Entréguese a su no entrega. Y vea lo que sucede”.

      El dolor físico es uno de los maestros más duros que se puede tener. El nos enseña que “la resistencia es inútil” Es absolutamente normal no desear sufrir. Pero, si Ud. se despoja de ese deseo y acepta la presencia del dolor, tal vez note una sutil separación interna, un espacio entre Ud. y el dolor. Eso significa que Ud. pasa a sufrir conscientemente, aceptando. Cuando Ud. sufre conscientemente, cuando acepta el dolor físico de una enfermedad o accidente, ese dolor cambia al ego, porque el ego es formado sobretodo de resistencia. Lo mismo sucede con una gran deficiencia física.

      “Ofrecer su sufrimiento a Dios” es otra forma de hacer eso.
No es necesario ser cristiano para entender la profunda verdad contenida en forma simbólica en la imagen de la cruz. La cruz es un instrumento de tortura. Ella simboliza uno de los más grandes sufrimientos, limitaciones y desamparos que un ser humano pueda experimentar. Entonces, de repente ese ser humano se entrega, acepta sufrir conscientemente. Es lo que traducen las palabras de Cristo en la cruz: “Hágase en mi según su voluntad y no la mía.” En ese momento, la cruz, el instrumento de tortura, muestra su cara oculta: ella también es un símbolo sagrado, un símbolo de lo Divino.

     Al entregarse, aquello que parecía negar la existencia de cualquier dimensión trascendental se convierte en una abertura para esa dimensión.

jueves, 7 de agosto de 2014

Semillas de Muérdago No 54: EL FIN DEL SUFRIMIENTO I




      Todas las cosas, eventos y fenómenos en el mundo están interconectados. En la Cultura Andina, nuestros ancestrales siempre supieron lo que los científicos hoy nos confirman. Nada de lo que sucede en la tierra es aislado del resto de cosas, apenas parece ser. Cuando más las juzgamos y rotulamos, más aislamos las cosas. Nuestro pensamiento es el que  fragmenta el Todo de la vida.  La experiencia de  vida deja constancia de ese hecho. La vida está constituida por una red de conexiones que es el cosmos. 

      En la mayoría de los casos, no conseguimos entender como un hecho aparentemente insignificante puede ejercer alguna influencia en la totalidad del cosmos. Bueno es reconocer que cualquier hecho por más irrelevante que pueda parecer, desempeña un papel dentro de la inmensidad del Todo y debemos comenzar a aceptar las cosas tal como son, o como se nos presentan.

      Ud. alcanza la verdadera libertad y el fin del sufrimiento cuando vive como si lo que siente o experimenta en este momento fuese una elección completamente suya.
Esa armonización interna con el PRESENTE o el AHORA es el Fin del Sufrimiento.
¿El sufrimiento realmente es necesario? Si y No.
Si Ud. no hubiera sufrido lo que sufrió, no tendría profundidad como Ser Humano, no tendría humildad ni compasión. No estaría interesado en leer este artículo ahora. El sufrimiento rompe la cáscara del ego  -- del “yo auto centrado” --  y promueve una abertura hasta atingir un punto en que cumplió  su función.

      El sufrimiento es necesario hasta que Ud. se da cuenta de que el mismo es innecesario.
La infelicidad necesita de un “yo” construido por la mente, un “yo” con una historia y una identidad, necesita del tiempo  -- pasado y futuro--. Cuando Ud. elimina el tiempo de su infelicidad, qué es lo que sobra?  Sólo la situación de ese momento.

     Puede ser una sensación de peso, agitación, aprieto en el pecho, rabia, o hasta una sensación de vómito. Eso no es infelicidad ni un problema personal. No hay nada personal en el sufrimiento humano. Se trata solo de una fuerte presión o una gran energía que Ud. siente en una parte del cuerpo. Si Ud. concentra su atención en esa energía, la sensación no se transforma en pensamiento y de esa forma no reactiva al “yo” infeliz.

      Vea y sienta lo que sucede cuando Ud. simplemente permite que un sentimiento exista sin hacer un drama del mismo, sin fabricar pensamientos a ese respecto. Hay mucho sentimiento y tristeza cuando Ud. cree que cada pensamiento que pasa por su cabeza es verdadero. No son las situaciones que causan  infelicidad. Son los pensamientos al respecto de las situaciones que lo dejan a Ud. infeliz. Las interpretaciones que Ud. hace, las historias que cuenta para si mismo, es lo que lo deja infeliz. ”Las cosas en las que estoy pensando ahora me dejan infeliz”. Si Ud. consigue constatar esto, Ud. no se identifica con esos pensamientos.

      “Que día horrible!!”, “El no tuvo la gentileza de devolver  mi llamada”, “Ella me rechazó”.
Contamos historias para nosotros mismos y para otros, generalmente en tono de reclamos. Inconscientemente, las historias sirven para reforzar la noción de que nosotros tenemos “la razón” y alguien ó alguna cosa esta “errada”. Creer que estamos “correctos” y otros “errados” nos coloca en una posición ilusoria de superioridad, y con eso fortalecemos nuestra falsa noción de “yo”. Creamos así una especie de enemigo, porque el “yo” necesita de enemigos para definir sus límites y su identidad.

      Juzgar a alguien o algún hecho es crear sufrimiento para si mismo. Somos capaces de crear todos los tipos de sufrimientos para nosotros mismos, pero no percibimos eso porque de alguna forma esos sufrimientos satisfacen al ego. El “yo” auto centrado se siente más confortable en el conflicto.
¿Cómo sería  la vida tan simple y placentera sin esas historias que el pensamiento crea?
“No fui bien recibido”,  “Ella no me telefoneó hoy”,  “Yo fui a su encuentro, ella no”.

lunes, 28 de abril de 2014

Semillas de Muérdago No 53: NECESIDAD DE SILENCIO Y CALMA

      La calma es nuestra naturaleza esencial. ¿Qué es la calma? Es el espacio interior o la conciencia donde las palabras de este artículo son asimiladas y se transforman en pensamientos. Sin esa conciencia, no habría percepción, no habrían pensamientos,  ni el mundo en que vivimos.

        Ud. es esa conciencia en forma de persona.
Cuando Ud. pierde contacto con su calma interior, pierde contacto consigo mismo. Cuando pierde ese contacto, permanece perdido en el mundo.

       La noción más íntima de sí mismo, de quien es Ud. no puede ser separada de la calma. Ella es, el YO SOY  más profundo que su nombre y su forma externa.
El equivalente al ruido externo es el ruido interno del pensamiento compulsivo. El equivalente al silencio externo es la calma interior.

     Siempre que haya silencio a su alrededor, escúchelo. Eso significa apenas percibirlo. Preste atención a el. Escuchar el silencio despierta la dimensión de la Calma que ya existe dentro de Ud., porque es solo a través de la calma que Ud. puede percibir el silencio.
Sienta, que cuando percibe el silencio a su alrededor, Ud. no está pensando. Esta consciente del silencio, pero no está pensando.

      Cuando Ud. percibe el silencio, se instala inmediatamente una calma alerta en su interior. Ud. está presente. En ese momento Ud. se libera de millares de años de condicionamiento humano colectivo.

      Mire para un árbol, una flor, una planta. Permita que su atención repose en ellas. Note como están calmas, profundamente enraizadas en el Ser. Deje que la naturaleza le enseñe lo que es la calma.

    Cuando Ud. mira un árbol y percibe la calma del árbol, Ud. también se a calma, ¡experimente!. Ud. se conecta al árbol en un nivel  mucho más profundo. Ud. siente Unidad con todo lo que percibe a través de la calma. Sentir Unidad con todas las cosas es Amor.
El silencio ayuda, pero Ud. no requiere de el para encontrar la calma. Así hubiera ruido cercano, Ud. puede percibir la calma por debajo del ruido,del espacio de donde emana el ruido. Ese es el espacio de percepción pura, de la propia consciencia.

       Ud. puede darse cuenta de esa percepción como si fuese el telón de fondo de todo lo que sus sentidos aprenden, así como de sus pensamientos. Darse cuenta de esa percepción es el inicio de la calma interior.

      Cualquier ruido perturbador  puede ser útil igual que el silencio. ¿De qué forma? Aboliendo su resistencia interior al ruido, dejando ser como es. Esa aceptación también lo lleva a Ud. al reino de la Paz interior que es la calma.

       Siempre que Ud. acepta profundamente el momento como es     --cualquiera sea su forma--, Ud. experimenta la calma y permanece en Paz. Preste atención a los intervalos  --el intervalo entre dos pensamientos--, el corto y silencioso espacio entre dos palabras y frases en una conversación, entre las notas de un piano o de una flauta ó el intervalo entre la inspiración y la expiración.

      Cuando Ud. presta atención a esos intervalos, la percepción de “alguna cosa” se torna apenas percepción. Dentro de Ud. surge la consciencia pura desprovista de cualquier forma. Ud. entonces deja de identificarse con la forma.

      La verdadera inteligencia actúa silenciosamente. La calma es el lugar donde la creatividad y la solución a los problemas son encontrados.
¿Será que la calma y el silencio son apenas la ausencia de ruido y de contenido? No, la calma y el silencio son la propia inteligencia, la consciencia básica de la cual provienen todas las formas de vida. La forma de vida que Ud. piensa que es, viene de esa consciencia y es sustentada por ella.

      Esa consciencia es la esencia de las galaxias más complejas y de las hojas más simples. Es la esencia de todas las flores, árboles, pájaros y demás formas de vida.
La calma es la única cosa en el mundo que no tiene forma. La verdad, ella no es una cosa ni pertenece a este mundo.

    Cuando Ud. mira en un estado de calma para un árbol o a una persona, ¿Quién esta mirando? Es algo más profundo que Ud.; La consciencia esta mirando a su propia creación.
La biblia dice que Dios creó el mundo y vio que era bueno, es eso que Ud. ve cuando observa en un estado de calma, sin pensar en nada.

      ¿Ud. cree que  necesita saber más cosas de las que ya sabe?,  ¿Ud. cree que el mundo se salvará si acumulamos más informaciones, si los computadores se volvieran más rápidos y eficientes o si hicieran más búsquedas intelectuales o científicas? Lo que la humanidad requiere hoy en día es de más sabiduría para vivir en Paz.

    Pero, ¿Qué es sabiduría y donde puede ser encontrada? La sabiduría viene de la capacidad de mantener la calma y el silencio interior. Vea y escuche apenas. No es necesario NADA más que eso. Mantener la calma, mirando y oyendo, activa la inteligencia que ya existe dentro de Ud. Permita que la calma interior oriente sus palabras y acciones.



jueves, 13 de febrero de 2014

Semillas de Muérdago No 52: PARA ENTENDER LAS PÉRDIDAS Y LA MUERTE


      La muerte es un tema que a pocos les gusta abordar, y es que en el fondo es un tipo de pérdida, Una linda metáfora al respecto sucede en un bosque virgen, donde nunca  llegó el hombre, veremos mucho verde, muchas plantas brotando, pero también encontramos árboles caídos, troncos deteriorándose, hojas podridas y a cada paso materia en descomposición. Para  donde se quiera ver vamos a encontrar vida y muerte.

      Si prestamos atención, vamos a descubrir que el tronco del árbol en descomposición  y las hojas pudriéndose no solo dan origen a una nueva vida si no que están llenos de vida. Hay microorganismos en acción. Las moléculas están reorganizándose. En consecuencia, no hay muerte en ningún lugar del bosque. A penas hay una transformación de la vida.

¿Qué es lo que podemos aprender con esto?

     Aprendemos que la muerte no es lo contrario a la vida. La VIDA no tiene opuesto. Lo opuesto de la muerte es el nacimiento. La vida es eterna.

      Si Ud. sufre una gran pérdida – sea de un bien material, una enfermedad grave o la muerte de una persona amada, la pérdida de una parte de su cuerpo, de su reputación, del empleo,  no ser promovido en el trabajo o la separación o fin de un relacionamiento amoroso -  alguna cosa dentro de Ud. muere. Se siente disminuido en la idea que tenía de si mismo. Puede ocurrir una cierta desorientación. “Sin ese cargo o salario en la empresa, ¿Quién soy yo?”
Perder algo en concreto que Ud. identificó  inconscientemente  como suyo puede ser una experiencia muy dolorosa. Es como si se abriera un hueco vacío en su existencia.

     Cuando esto ocurre, no niegue o ignore el dolor y la tristeza que siente, acéptelos. Cuidado, porque la mente tiene la tendencia a construir una historia en torno a la pérdida  - una historia en la que Ud. hace el papel de víctima-.  Miedo, rabia, resentimiento y pena de si mismo, son emociones que acompañan al papel de víctima. Preste también atención a lo que está detrás de esas emociones, así como a la historia que su mente creó: aquella sensación de vacío. ¿Ud. es capaz de soportar y aceptar esa extraña sensación de vacío?  Si es capaz de encarar el vacío de frente, tal vez  descubra que el vacío deja de asustar. Y puede sorprenderse al descubrir que hay PAZ emanando de el.

      Siempre que alguien muere, siempre que una forma de vida se extingue, Dios  -aquél que no tiene forma ni se manifiesta -  brilla en el espacio dejado por la forma que acabó. Es por eso que la muerte es lo más sagrado que tiene la vida. Es por eso también que la Paz de Dios puede llegar a Ud. a través de la contemplación y aceptación de la muerte.

     Cada pérdida,  accidente o desastre tiene una dimensión potencialmente redentora que nosotros generalmente no somos capaces de percibir.

     El enorme shock que causa la inminencia de una muerte totalmente inesperada puede forzar a su conciencia a perder completamente su identificación con la forma física. En los pocos momentos que anteceden a la muerte física, y a medida que esta muriendo, Ud. tiene una experiencia de si mismo como una consciencia libre de forma. De repente no existe mas miedo, apenas paz y la impresión de que “todo esta bien, normal” y que la muerte es apenas una forma que se está disolviendo. Entonces, la muerte es sentida como ilusoria  - tan ilusoria como la forma física que Ud. identificaba  como si mismo-.

    La muerte no es una anomalía ni la cosa más terrible que puede suceder, conforme la cultura occidental nos quiere hacer creer. La muerte es la cosa más natural del mundo, tan natural como su otro extremo  - el nacimiento -  y tan inseparable a la vida como el. Recuerde de esto cuando se encuentre al lado de una persona a punto de morir. Es un privilegio y un acto sagrado estar presente en la muerte de una persona, dando testimonio o acompañándolo.


     Cuando Ud. acompaña a una persona que esta muriendo, no niegue cualquier aspecto de esa experiencia, No niegue lo que esta sucediendo ni lo que está sintiendo. Reconocer que Ud. no puede hacer nada, tal vez le de una sensación de desamparo, tristeza o rabia. Acepte lo que siente. Después siga adelante: acepte que NO HAY nada que Ud. pueda hacer  - acepte eso completamente-. No es Ud. quien controla esos misterios. Entréguese profundamente a cada aspecto de esa experiencia, entréguese a sus sentimientos, así como al dolor y a la inconformidad que la persona que muere pueda estar sintiendo. Su entrega y la calma  van ayudar mucho a esa persona y facilitar su transición. Si fuesen necesarias algunas palabras, ellas vendrán del silencio que existe dentro de Ud. Pero serán secundarias.  Con el silencio viene la  bendición: LA PAZ ETERNA.

basado en el libro EL PODER DEL AHORA  de Eckhart Tolle

jueves, 30 de enero de 2014

Semillas de Muérdago No. 51: Aprenda a estar PRESENTE y ALERTA permanentemente.



“Ud. puede vivir toda su vida hasta el final y conocer mucho más de otras personas que de Ud. mismo” –Beryl Markham

      ¿Quién soy yo? Para responder a esta pregunta tan importante en la vida de todo ser humano, primero debemos aprender a estar alertas y vigilantes sobre nuestros pensamientos y actitudes. Debemos PARAR y PONER MUCHA ATENCIÓN a cada uno de los actos, palabras y pensamientos que generamos, por más insignificantes e intrascendentes que parezcan, solo así podremos vivir intensamente el MOMENTO PRESENTE, sin dar espacio al futuro o  pasado, esto nos permitirá vivir una vida plena, gratificante y mucho más feliz.

      Nuestra cultura  nos enseña a actuar en base a  hábitos y creencias que desde el hogar y la escuela los asimilamos y les otorgamos gran valor en todas las situaciones de nuestra vida adulta, sin ni siquiera cuestionarlos. Esto nos tiene presos y encasillados a actuar en forma de patrones fácilmente previsibles. Estos patrones de comportamiento previsibles y rutinarios, muchas veces terminan siendo serios obstáculos para el desarrollo equilibrado de nuestro ser en la fase adulta, generando una vida infeliz y mediocre.

      Cuando detectamos algún patrón de comportamiento previamente somos inconscientes del mismo, pero luego que nos damos cuenta de las limitaciones e implicancias que ocasionan, podemos ESCOGER otras actitudes diferentes si así lo deseamos. Cuando estamos ALERTAS aparece la opción de ELEGIR  y con la elección ganamos la verdadera LIBERTAD de acción para actuar por cuenta propia, sin la interferencia de gurús en el nivel espiritual o de profesionales del comportamiento en el nivel sicológico.

      Estar presente y alerta  de nuestros actos, pensamientos y palabras en cada instante de nuestras vidas es como si tuviéramos un “observador” permanente conocido como nuestro auténtico Ser interior, el cual  mantiene estrecha relación con la energía divina del Universo, garantizando que nuestros actos sean los más sabios y favorables en esos momentos.

      Ser auténtico literalmente,  es ser el propio autor de su vida… descubrir su propia energía nativa y sus más caros deseos, para luego encontrar su propia forma de actuar y conseguirlos.

“El autoconocimiento es el gran poder a través del cual comprendemos y controlamos nuestras vidas” – Vernon Howard


martes, 17 de diciembre de 2013

Semillas de Muérdago No 50: NIVELES DE CONSCIENCIA


          Como en toda sociedad moderna y democrática,  participamos continuamente en elecciones para “escoger” a los líderes que dirigirán los destinos de nuestros países o comunidades en los próximos años y como normalmente sucede en esas circunstancias, se respira una atmósfera de incertidumbre, escepticismo e incredulidad en la eficacia, eficiencia y honestidad de los  candidatos. Nuestras sociedades perdieron la confianza en los políticos, por el abuso de poder, la corrupción moral y económica a la que somos sometidos en razón del sistema democrático distorsionado que construimos.

             Muy a menudo aparecen “líderes políticos”, intelectuales, periodistas y formadores de opinión esforzándose por descubrir o importar “recetas” que remedien la gravísima situación  que vivimos. Al final de varios intentos frustrados para aliviar este estado de cosas, llegamos a la conclusión conformista de que nuestro sistema democrático actual es el  mal menor de todos los otros sistemas políticos que ya experimentamos en el pasado, resignándonos  al conformismo, a la inacción y falta de participación política de las grandes mayorías. Los Politólogos, congresistas, sociólogos y estudiosos de la materia, todavía no consiguen visualizar la verdadera causa de la caótica situación en que vive nuestra sociedad. El Estado  aún  no puede integrar   a los grandes grupos sociales que viven  excluidos de las condiciones básicas de vida que necesita todo ser humano para su desarrollo armónico y equilibrado. Las teorías, críticas, sugerencias y recomendaciones para solucionar nuestros grandes problemas se orientan más a las formas: normas, leyes  e infraestructura material y no a la esencia misma del origen y fin supremo de toda sociedad civilizada, que es el propio hombre  con sus peculiares y asombrosas características, complejas, egoístas e imprevisibles.

          El ciudadano o ciudadana que asume o pretende ejercer el poder otorgado por sus compatriotas  a través de las urnas para dirigir los destinos de una colectividad,  debería exigirse a sí mismo tener un nivel de conciencia que garantice que cada uno de sus actos en el ejercicio de sus funciones públicas  sean en provecho exclusivo de quienes van a representar, es decir de TODA la sociedad sin excepciones. En medio de la crítica realidad social  en que vivimos, felizmente el Coaching todavía consigue confiar en  uno de los grandes descubrimientos de nuestra actual generación. Nos referimos  a la capacidad de CAMBIO que todos tenemos en estado latente, el hombre sí puede cambiar radicalmente su vida pública y privada, simplemente alterando los hábitos y actitudes perniciosos de su mente.

         Ser o estar consciente de algo es darse cuenta de las causas y consecuencias de nuestros actos,  aquí es donde aparece la perspectiva de los niveles de consciencia que cada uno de nosotros podemos observar fácilmente en nuestras actitudes.

  • No consciencia: instintiva y seguidora
  • Sub consciencia: habitual, robótica, reactiva
  • Consciencia: atenta, inteligente, conceptual, reflexiva
  • Supra consciencia: intuitiva, orientadora, verdadera, amorosa y universal.

      Estos niveles reflejan claramente en que márgenes de consciencia Ud. se mueve habitualmente durante el día y en cada uno de sus actos. Cuando usamos nuestras mentes en un nivel de consciencia más elevado   facilitamos la abertura de nuestra supra consciencia, que es el nivel al cual deberíamos  esforzarnos en llegar todos los seres humanos y en especial los  candidatos a ejercer el poder político en provecho de las grandes mayorías de la sociedad. Saber  utilizar nuestra mente consciente para dirigir a la mente subconsciente permite entrar en comunicación y armonía con la mente universal, ese es el secreto del poder personal que todos tenemos y que todo lo puede, es decir alcanzar El Bien Común y el propio. Piense y medite profundamente en estas palabras, me temo que no tenemos otra salida.


jueves, 5 de diciembre de 2013

Semillas de Muérdago No 49: ACEPTACIÓN Y ENTREGA


          Cuando nos rendimos a aquello que ES, volvemos a estar enteramente presentes, el pasado o futuro dejan de tener algún tipo de fuerza. La región del SER, que había sido cubierta por la mente, se abre. De repente surge una gran serenidad dentro de Ud., una inmensa sensación de paz. Y dentro de esa sensación de Paz eterna existe una gran alegría. Y dentro de esa alegría existe amor. Y allí en el fondo está lo sagrado, lo inmensurable, lo que no puede ser nombrado ni descrito. Dios.

          En nuestras vidas, inevitablemente existen ciclos de éxito, cuando todo va muy bien a pedido de boca, pero también existen ciclos de fracaso y pérdidas, cuando los acontecimientos no tienen buenos resultados, conforme lo deseamos. Tenemos que permitir que ambos ciclos  acontezcan y terminen, dando espacio para que nuevas cosas sucedan o se transformen.

      Si nos apegamos a las situaciones actuales y ofrecemos resistencia a los acontecimientos, significa que estamos recusándonos a acompañar el flujo natural de la vida. Es necesario que las cosas acaben, para que nuevas cosas se manifiesten. Un ciclo no puede existir sin el otro. El ciclo descendente es absolutamente esencial para su realización espiritual. Ud. tiene que haber cometido un grave error, o pasado por alguna pérdida profunda, o por algún sufrimiento para ser conducido  casi que por fuerza a la dimensión espiritual. O tal vez su éxito inicial en la vida se  volvió vacío  y sin sentido, transformándose en un fracaso.

          El fracaso está siempre embutido en el éxito, así como el éxito está siempre encubierto por el fracaso. En el mundo de las “formas”, todas las personas “fracasan” más temprano o más tarde, y toda conquista termina en derrota. Todas las formas son temporales.
La mente no consigue aceptar cuando una situación a la cual se apegó cambia o desaparece. Ella va a resistir al cambio. Es casi como si un miembro de su cuerpo estuviese siendo arrancado. Eso significa que la felicidad y la infelicidad son en verdad, una sola cosa. Solamente la ilusión del tiempo los separa.

          En cuanto la mente juzgue una circunstancia cualquiera como “buena”, sea esta: su cargo actual, papel social, una propiedad, sus relaciones, un lugar o nuestro propio cuerpo físico;  la mente se apegará e identificará con ella. Eso le hará sentirse bien en relación a sí mismo y puede tornarse parte de quien es Ud. o piensa que es.

         Pero nada dura mucho en esa dimensión, donde las marcas del tiempo y el óxido devoran todo. Todo acaba o se transforma: la misma condición que era buena en el pasado, de repente se vuelve ruin en la actualidad. La misma condición que le hacía feliz, ahora le hace infeliz. La prosperidad de hoy se torna en el consumismo vacío del mañana. El casamiento feliz y la luna de miel se transforman en divorcio infeliz o en una convivencia infeliz.

          Lo mismo sucede con nuestras relaciones de pareja, amigos, familiares y otros, donde a menos que no acceda a la frecuencia consciente de  su propia presencia, todas sus relaciones, especialmente las más íntimas, van a presentar defectos profundos. Durante un buen tiempo, pueden dar la impresión  de ser perfectos, como cuando estamos apasionados. Pero invariablemente, esa aparente perfección  acaba destruida por discusiones, conflictos, insatisfacciones, que van  hasta la violencia física y emocional con mayor frecuencia.

        Si en sus relaciones personales Ud. experimentó tanto el “amor” como su opuesto – la agresión y violencia, etc.- sea sincero en reconocerlo. Entonces, es probable que Ud. este confundiendo la dependencia y el apego del ego  con el AMOR. No se puede amar a alguien en un momento y atacar a esa misma persona en el momento siguiente. El verdadero amor no tiene opuesto. Si su “amor” tiene opuesto, entonces no es amor, pero sí una gran necesidad de su ego de obtener un sentido más profundo y mas completo que el de su propio YO interior, una necesidad que la otra persona llena temporalmente.

         Ante todo este panorama cotidiano  de nuestra sociedad, donde la frustración, depresión, dolor y sufrimiento que nuestra propia mente  crea, a través del ego, que se coloca al comando de nuestro SER, existen buenas noticias de sanación, para transformar todo ese dolor y sufrimiento en Iluminación siguiendo una práctica espiritual.

           La entrega es la aceptación interior de aquello que ES, sin ninguna condición. Estamos hablando de su VIDA, en este momento y no sobre las condiciones o circunstancias de su vida, no de aquello que se llama situación de vida.

        El dolor y sufrimiento son parte de nuestra situación de vida, la misma que tiene un pasado y un futuro. El pasado y el futuro forman un continuo sin interrupción, a menos que el poder redentor del Ahora sea activado, a través de nuestra Presencia consciente. Como Ud. sabe debajo de las diversas condiciones que constituyen nuestra situación de vida que existen en el tiempo, hay algo más profundo, más esencial: Su Vida, su propio Ser dentro del eterno Ahora.

       La iluminación, escogida conscientemente significa abandonar nuestros apegos al pasado, al futuro, a las formas y hacer del Ahora el punto principal de nuestra vida, así de simple. Significa escoger permanentemente el estado de PRESENCIA y no del tiempo. Significa decir si, a aquello que ES. Ud. no necesita sufrir más. ¿Cuánto tiempo más necesita Ud. para escoger entre el tiempo y el Ahora?